viernes, 8 de abril de 2011

El Real Madrid vuelve a la Final Four o El rebote como medio de vida

Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida.
Arthur Schnitzler

Década y media después el campeón de campeones vuelve a su lugar, aun no ha ganado nada pero al menos ha demostrado que puede competir y que todo aquel que quiera quitarle de su camino tendrá que sudar sangre y baloncesto.

Los últimos 40 minutos de la eliminatoria respondieron a muchas de las claves que habían dejado los cuatro partidos anteriores. En PE vimos que Savanovic es un clinic andante de movimientos tanto por fuera como por dentro, que sin Cook PE tiene mucho menos Power, que
De Colo es un genio pero algo verde aun en los momentos de mayor tensión, que Rafa Martínez es el depositario de la fe y la garra en esa plantilla y sobre todo vimos que la rotación de apenas ocho hombres (nueve si contamos a David Navarro que apenas jugó cinco testimoniales minutos) iba quedando exhausta según se alargaba el partido y se volvía mas físico. Pesic que durante toda la eliminatoria ha dejado la sensación de viejo zorro con un as en la manga ayer se dio cuenta de que su camisa era de manga corta… A pesar de todo, seguro que en la Fonteta tras la desilusión de la derrota podrán sentirse orgullosos del papel realizado en la eliminatoria y siempre podrán pensar qué habría pasado con Claver en pista.

No podemos decir que RM hizo un gran partido de baloncesto, no nos recordó al Showtime de los Lakers de los 80s ni siquiera al Small Ball de D’Antoni en Phoenix pero es que nadie puede esperar eso de este RM, el equipo no jugó bien pero jugó y hay una cosa que hizo mucho mejor que bien y esa fue COMPETIR. En cierta ocasión Einstein dijo: “Como no sabía que era imposible, lo hice” y eso debió pensar el Real Madrid o si no… ¿Cómo ganar metiendo 8 puntos en el último cuarto? Pues contrarrestando lo mucho que se les encogía el brazo al tirar, extendiéndolo al ir a por el rebote como posesos (17 rebotes ofensivos y 45 totales!!!); equilibrando la poca capacidad para leer las jugadas ofensivas con una concentración y una capacidad de sufrimiento espartana para defender su propio aro y aprovechando la tensión que cortaba el aire de la Caja Mágica (esta vez nadie podrá llamarla Caja Trágica) para mirar a los ojos del rival y, citando a Mutombo, dejarle claro que aquel no era ni el momento ni el lugar, “Not in my Kingdom”.

El partido de ayer no pasara a la Historia del baloncesto por sus tiros, pases o dribblings pero sí que sería conveniente mostrar en las escuelas una y otra vez las acciones plenas de garra de Reyes, Suarez, Prigioni y compañía para enseñar a los futuros jugadores que cuando la pelota no quiere entrar y las manos no te responden siempre quedan corazón, garra y amor por el baloncesto. Ayer el RM no fue un dechado de virtudes baloncestísticas pero esta plantilla se ha ganado el carné de donante de pundonor.


P.D: De momento se van cumpliendo los pronósticos del post dedicado a la Final Four, prometo un pronóstico para el último partido una vez jugadas las semifinales.