lunes, 4 de febrero de 2013

Villa: minutos por goteo

Nunca he sido un gran defensor de Villa, no me enamoran ni sus formas ni es el tipo de delantero que prefiero para un equipo, pero sus cifras no admiten discusión. Por esto mismo no entiendo el escasísimo minutaje de que está gozando esta temporada en el FCB.

No creo que la actuación del club (o del entrenador, como se quiera ver) esté siendo justa con el asturiano, que vive casi relegado al ostracismo a pesar de mostrar unos números y una efectiva superiores a algunos de los que le preceden en minutos y titularidades. No me cabe duda de que si las cosas continúan igual, y parece que lo harán, Inglaterra se dibuja en el horizonte del delantero.

¿Qué ha hecho mal Villa? … ¿Ha sido poco profesional? No lo parece ¿No entiende la filosofía   irrenunciable de toque del Barça? Tampoco es el caso ¿Ha siso desleal con el club? No se conoce… Entonces ¿Por qué esta disminución en su importancia y sus minutos? Dejando a un lado la lesión que le
ha tenido fuera de juego algunos meses, en mi opinión, Villa ha cometido dos errores, si es que se puede
llamar así al hecho de ser goleador y jugar por el centro del ataque. Me explico.

Durante los últimos años la supremacía de Messi en el vestuario azulgrana se ha visto cada vez más reforzada y, al tiempo, su posición en el campo ha ido derivando desde el extremo derecho hasta el centro del ataque. Según el esquema de juego del Barça no es concebible tener dos jugadores por el centro de la vanguardia y he aquí el primer “error” de Villa, jugar por donde le gusta jugar a Messi. En ocasiones Villa se ha trasladado a la banda izquierda, tanto en el Barça como en la Selección pero no cabe duda de que es delantero centro y ahí es donde explota al máximo su potencial, en la banda los hay mejores y su juego se resiente.

El otro “error” de Villa ha sido tener la costumbre de meter unos 20 o 30 goles por temporada. El FCB necesita, por todos los medios, tener a Messi lo mas contento posible y tener a su lado un goleador de referencia le resta felicidad. Los goles que mete otro, en el fondo, son goles que el argentino deja de meter. Pasó antes con Ibrahimovic (aunque el carácter conflictivo del sueco sumó mucho en este caso), en cierto modo con Etoo y pasaría con cualquier nueve que mostrase la enfermedad de los goleadores… En el gallinero blaugrana está muy claro quién es el gallo, como es lógico.

Seguramente no es culpa de nadie, ni de Villa, ni de Messi, ni del FCB, simplemente es el resultado lógico de una sucesión de hechos. Donde hay patrón no manda marinero y el grumete Villa tendrá que atracar en otros puertos.