lunes, 25 de abril de 2011

Altar de deidades deportivas: PETE “PISTOL” MARAVICH

Sólo en las regiones de la fantasía es dado crear; crear es la misión del genio.
José María Vargas Vila

La mayoría de las personas pasan su vida tratando de adaptarse a la vida que les ha tocado vivir, por el contrario existe un pequeño grupo de individuos que se resisten a la tendencia y prefieren modificar su realidad y, por ende, la que les rodea. Aun es más extraordinario cuando una de esas personas que se empeña en modificar su realidad no deja de mostrar a sus coetáneos y a las generaciones posteriores que se adelanto a su tiempo. Este fue el caso de Pete “Pistol” Maravich.

Cada vez que veo un vídeo de Maravich no puedo dejar de pensar en que habría sido de este jugador si hubiese convivido con la línea de 3, de qué manera exponencial se habrían incrementado sus registros (sin la existencia de triples en su carrera Pistol se encuentra actualmente entre los 15 máximos anotadores de la historia de la NBA). Solo con ver unos cuantos minutos uno se da cuenta de la creatividad sin límite, el gusto por el riesgo y la concepción del baloncesto como espectáculo que tenia Pistol, el hombre del repertorio ilimitado.


Pero el gran legado del jugador de Pennsylvania no es tanto el relacionado con las estadísticas, muchas de ellas impresionantes, sino la gran influencia que ha tenido en los jugadores de los últimos 25 años. Con una altura más propia de un alero y un estilo casi sacado de los Harlem Globetrotters, Maravich rego de genialidades las canchas estadounidenses a lo largo de los años 70. Pases por la espalda, tiros lejanos, contraataques nunca vistos hasta entonces por su velocidad y su capacidad de improvisación fueron las señas de identidad de un jugador DIFERENTE, que no tuvo que elegir entre ser efectivo o efectista, el podía ser las dos cosas.

Hace más de dos décadas que Pistol falleció de un ataque cardiaco haciendo lo que más le gustaba, jugar al baloncesto pero si hoy siguiese entre nosotros tendría mucho motivos para sentirse orgulloso, no me refiero solo al hecho de que su camiseta ha sido retirada tanto por su equipo universitario como profesional, a que aún se mantienen vigentes varios de sus records universitarios o que fue designado como uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA. Sin duda su mayor contribución al baloncesto han sido Magic Johnson, Jason Williams, Jason Kidd, Penny Hardaway, Isiah Thomas, Steve Nash… Todos estos jugadores podrían ser considerados hijos baloncestísticos de Maravich, sin él, seguramente, no habrían sido los mismos jugadores y muchos no habríamos disfrutado del mismo modo en una cancha de baloncesto.

Hoy, más de veintitrés años después de su muerte su baloncesto sigue tan vigente como el día que anoto 68 puntos contra los Knicks.



 
No gano un anillo de la NBA, ni una medalla olímpica, no fue MVP,… pero muchos habríamos sido felices acabando con una bandeja un pase de Pistol.