jueves, 3 de enero de 2013

Los obstáculos unen más que los atajos

Voluntad firme no es lo mismo que voluntad enérgica y mucho menos que voluntad impetuosa.

Jaime Luciano Balmes (1810-1848) Filósofo y sacerdote español.

Una de las variables mas importantes, sino la mas fundamental, a las que atiende un preparador en un deporte de equipo es la cohesión. La unión entre los distintos eslabones de la cadena se antoja fundamental para superar situaciones en las que la calidad o la técnica no bastan, son momentos en los que se hace necesario una suerte de fe en el colectivo, un convencimiento interior de que juntos podemos lo que separados ni soñaríamos.

Existen mil caminos para llegar a esta meta pero, en principio, se muestran más efectivos los que van de la mano del sufrimiento y la lucha que los que corren paralelos a la risa y al hedonismo. Pregúntale a una persona con quien pasó sus momentos más relajados y quizá tenga dudas, cuestiónale quien estuvo a su lado cuando estaba envuelto en sombras y contestará de manera inmediata.

Como ejemplo de motivación positiva a través de un hecho negativo, podríamos poner las situaciones que ha vivido el Barça con las enfermedades de Tito Vilanova o Abidal. Cierto es que cuando uno vive en la cresta de la ola todo es mas fácil de superar, pero no por ello carece de mérito, pues muchos son los ejemplos de personas/grupos que viviendo en el cénit no han sido capaces de levantarse tras un tropiezo. El equipo culé se unió mas que nunca tras la enfermedad de uno de sus líderes silenciosos, hicieron piña para luchar en el campo del mismo modo que su compañero lo hacia fuera y, finalmente, salieron vencedores. Para la historia queda la imagen de Abidal levantando la Copa de Europa por decisión de los capitanes. Tiempo más tarde, otros de los líderes silenciosos sufrió una enfermedad, esta vez fue Vilanova, la unión del vestuario no hizo sino fortalecerse una vez más.

Por desgracia, ambas enfermedades se han reproducido posteriormente y el grupo se enfrenta a una nueva prueba de madurez, ¿alguien duda de que lucharan hasta el último aliento por vencer en el campo? Si lo consiguen serán campeones pero si solo vencen fuera del campo, lo serán también.

Existe otra manera de buscar un nexo de unión en un grupo, si no existe un obstáculo que superar, fabrícatelo. Sabido es que pocas cosas unen tanto como un enemigo común (aunque en ocasiones sea un planteamiento cortoplacista) y a esto se agarran cientos de entrenadores desde tiempos inmemoriales, yendo desde la lucha histórica con el eterno rival hasta la persecución arbitral y pasando por el veneno que siembra la prensa. No dudo que en momentos puntuales, que tienen mas que ver con la rabia que con la pasión, esta estrategia de sus frutos pero no es mas que otro ejemplo del efecto gaseosa.

Ahora que el RM parece haber cambiado su actitud de cara al exterior, dejando de ver gigantes en todos molinos de España, me pregunto ¿Alguien en el club blanco habrá visto que ya no quedaba mas espuma en su gaseosa? Ojala, no hay nada malo en aprender del rival y ver que no hay montañas demasiado altas ni caminos demasiado duros para superar. El RM tiene sus propios problemas, que para su suerte son bastante menos importantes para la vida que los que encaran Vilanova o Abidal, y debería empezar a pensar en que la única manera de salir adelante es juntos, hombro con hombro. Solucionando problemas y no creando otros nuevos.