miércoles, 9 de enero de 2013

Equipo en estado de crispación, estrella en estado de ebullición

En 2004 Jorge Valdano dejaba una de sus “perlas” para la historia, una de esas frases que calan en el vocabulario social y permanecen en el tiempo, en aquel momento según Valdano “en el RM se declaraba el estado de optimismo”, si el argentino siguiese hoy en dia en el club de Concha Espina bien podría decir que “se declara el estado de crispación”.


El domingo se presenció en el Bernabéu una de esas escenas que te hacen dudar de si estas en un estadio de futbol o en un frenopático. Tras la tan cacareada suplencia de Casillas ante el Málaga el público estaba deseoso de volver a ver a su ídolo, cosa que no sucedió, Mourinho mediante, por eso el ambiente estaba, digamos, cargadito. Comienza el partido y Adán no es capaz se abstraerse y tras cinco minutos (con gol madridista incluido) se desata la charlotada. El árbitro pita penalti y expulsa al portero cuando quedan 80 minutos por delante (todo correcto por parte del colegiado) y la grada lejos de protestar, se vuelve loca y lo festeja. Señores, ya lo he visto todo.

Mou ha conseguido colocar al club en tal estado de nerviosismo, que la grada prefiere jugar con uno menos casi todo el partido pero que juegue su ídolo y dar en los morros al entrenador. El desenlace del partido es lo de menos, el RM ganó porque es mejor, pero encajo 3 goles que reflejan el problema defensivo del equipo. Casillas no tuvo una actuación ni mucho menos deslumbrante, de hecho en los primeros 5 minutos en el campo realizó un par de acciones dignas de un debutante, los nervios también reinaban en el mostoleño.

Pero por encima de esta opereta se elevo la estrella del equipo. CR hizo suyo el partido y la victoria. Todos conocemos los defectos del portugués pero nadie puede mirar a otro lado con su actuación, el estado físico y mental CR no tiene comparación ahora mismo en el vestuario madridista. En medio de la tormenta, el de Madeira se destapo con un contraataque de libro y un lanzamiento de falta conjugando belleza y violencia. El estadio le recompensó con una ovación de las que el Bernabéu le racanea y el ansía. Un paso mas hacia la eternidad madridista, si esta ovación se repitiese 4 o 5 veces al año no habría petrodólares capaces de mover a CR de la capital de España.

Resumen, mientras el club esta como una feria su estrella le mantiene en pie. ¿Cuánto podrá durar esta situación?