martes, 11 de diciembre de 2012

¿¿Nueve clásico o nueve moderno??

Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie.

Giuseppe Tomasi di Lampedusa

Tras un domingo marcado por los espectaculares registros goleadores de Messi y Falcao, no deja de darme vueltas por la cabeza la idea de que el delantero centro clásico, el NUEVE, el rematador… se está extinguiendo.

La figura del especialista, del jugador que solo vive por y para el gol cada vez es mas infrecuente. En un tiempo en que la multidisciplinaridad (esta palabra si no existe me la invento!) es vista casi como el maná del cielo, los hombres-gol se han visto abocados al cambio.

Si echo la vista para atrás quizá se me aparezca Weah como el primer delantero moderno, un hombre capaz de barrer todo el flanco de ataque, de moverse fuera del rectángulo del área, con inteligencia y condiciones para asociarse con el resto del equipo y no solo con la red de la portería. Hoy en dia tenemos mil ejemplos de delanteros así, no solo los dos colosos del futbol mundial, Messi y CR, sino Benzema, Rooney, Agüero, Van Persie, Villa y un largo sin fin. Sin embargo cuesta encontrar rematadores a un nivel excelso fuera de Falcao, quizá Mario Gomez y en un plano mucho menor Giroud.

Será por mi tendencia al clasicismo en casi todos los ámbitos de la vida pero no puedo dejar de echar de menos a jugadores como Muller, Hugo Sanchez (la quinta esencia del rematador con sus 38 goles en un año ¡a un solo toque!), Van Nistelrooy, Shearer y compañía.

Y para mí hay un “culpable” claro en la desaparición del 9 clásico, ese es Thierry Henry. Fuera de jugadores tan excelentes que no merecen ser clasificados como 9 aunque jugasen en esa posición, hablo de Van Basten o Ronaldo (el primero y único), Titi cambio el modo de entender la figura del delantero como ningún otro.

Con un físico más típico de un cuatrocentista que de un panzer, el 14 del Arsenal causo tal impacto en la Premier y en el resto del planeta futbol que la labor del delantero no volvería a ser mirada del mismo modo. Móvil e increíblemente veloz, unía a la sangre fría de los delanteros clásicos un plus de imprevisibilidad que le hizo someter a las defensas durante algo más de un lustro y atormentarlas durante mas de una década. Uno de eso grandes olvidados del Balón de Oro.

Ha sido Bota de Oro, pichichi de la Premier, Bota de Oro de la Copa Confederaciones y máximo goleador de la historia del Arsenal, ahora que da sus últimos coletazos en el futbol profesional creo que era un buen momento para reconocer su influencia.

Y después de esta corta reflexión… con que no quedamos ¿Especialistas del gol o delanteros totales? ¿Nueve clásico o nueve moderno?