domingo, 15 de mayo de 2011

Real Madrid de baloncesto: luz y taquígrafos

¡Qué poco cuesta construir castillos en el aire y qué cara es su destrucción!
François Mauriac

Tras el fracaso de la Final Four toca reflexión en la sección de baloncesto del Real Madrid, la temporada aun no ha acabado pero el verdadero espejo en el que se debe mirar el equipo blanco es el de la Euroliga, si no se puede competir de igual a igual con los mejores equipos del continente el proyecto no es válido.

El equipo actual ha demostrado virtudes y ha conseguido algo que la afición casi no recordaba, la presencia en una Final Four. Sin embargo, esto solo es el comienzo de un camino. La plantilla actual del Real Madrid tiene un buen puñado de jugadores muy validos pero también tiene algunas carencias difíciles de ocultar. Empecemos por valorar los aspectos positivos:

Juventud: El equipo de este año destacaba por su juventud en algunos de sus jugadores más importantes (Tomic, Mirotic, etc.), lo que hace pensar que tras la experiencia ganada este año deberán ser mejores jugadores en cursos venideros.

Intensidad: Especialmente en los momentos más calientes de la temporada la intensidad, principalmente defensiva, ha dado frutos esplendidos en el equipo, salvándolo de situaciones dificilísimas.

Juego interior: A pesar de que no se le haya sacado todo el jugo y de que también es manifiestamente mejorable, los pívots del RM han destacado por su capacidad reboteadora y por su dominio de ciertos partidos. Muy destacable la intimidación defensiva de Fisher y la variedad de movimientos ofensivos de Tomic ¿Es posible la fusión entre ambos? 

Y continuamos con la parte más desagradable, los aspectos a mejorar:
Bases: Uno de los grandes problemas de este equipo. Prigioni no es capaz de montar cinco contraataques en un partido y Sergio Rodríguez perdió toda su creatividad hace años. Cuando uno de los dos ha funcionado el equipo ha cubierto el expediente pero han sido demasiados los encuentros en que ninguno ha dado la talla. Es imprescindible un base con criterio en estático, capacidad para anotar (no es necesario que sea un anotador excelso) y físico suficiente para defender sin estar exhausto en el siguiente ataque. Un jugador tipo Calderón o parecido a McIntyre. Le daría una última oportunidad a Sergio y un cariñoso abrazo de despedida a Prigioni (que además ha aderezado su temporada con algún que otro numerito muy poco digno de un jugador del RM).

Escoltas: Deficitario hasta un punto alarmante. El equipo madridista necesita de manera imperiosa un jugador con capacidad para anotar desde fuera, buscarse sus propios tiros y decidir en los momentos calientes. La temporada de Tucker está siendo infame, ha estado fallón, irreflexivo y en ocasiones descentrado (solo cabe destacar su defensa sobre Cook); Vidal no ha existido a pesar de ser de los jugadores más experimentados; Llull ha tenido una temporada irregular (la impresión que deja el menorquín es cada vez más la de un jugador de rachas poco consistente, quizá debería elegir si quiere ser un jugador clave o un revulsivo necesario, decidir si es un base o un escolta, decidir entre defender siempre la línea de pase o al hombre que marca, en fin, tiempo de decisiones para el jugador) pero se ha ganado en sobradas ocasiones la confianza del club y lo aficionados. Se habla mucho de Jaycee Carroll, nadie puede dudar de su capacidad pero la cuestión es si aprobara el examen de jugar bajo la presión de un grande. Aun añoramos al mejor Bullock.

Aleros: La posición en la que el equipos ha tenido más lagunas en los últimos años y de las pocas que ha conseguido un aprobado. Carlos Suarez ha dado muestras de haber sido un fichaje acertado, ha cumplido con sus triples y su coraje en el rebote, su importancia en el futuro debe ser aún mayor. La aportación de Tucker como tres ha alcanzado el mismo nivel que como escolta, decepcionante. Velickovic ha jugado la gran mayoría de los pocos minutos de que ha disfrutado como alero dejando una vez más la sensación de que su sitio esta mucho más cerca del aro (constatando también que su capacidad de desplazamiento lateral en defensa es tan limitada como impredecibles sus reacciones). En la plantilla se hace imprescindible un alero físico, que pueda anotar de tres  y aguantar en defensa a jugadores que tiendan a jugar hacia dentro o hacia fuera, el jugador más adecuado que se me ocurre es Romain Sato.

Ala-pívots: Felipe Reyes ya no es el que era pero su tesón, habilidad para el rebote y sentido colectivo se hacen indispensables en la plantilla (a pesar de su tendencia a cometer la falta más inoportuna de la jornada), debe tomar conciencia de su labor como capitán. Mirotic ha emergido con pinta de estrella, el club debe cuidarlo y procurarle un físico más potente (especialmente el tren inferior) para poder aprovechar su velocidad en comparación con otros pívots y no vivir solo de su tiro (ya ha decidido más de un partido este año) y sus amplios recursos. Garbajosa ofreció en numerosas ocasiones argumentos a sus detractores para justificar su baja, una pena no haber podido disfrutar del gran jugador que fue.

Pívots: Fisher ha incrementado el nivel defensivo del equipo, uno de los mejores taponadores del continente ha dejado su huella también en el RM, sin embargo sus limitaciones en ataque (a pesar de haber sido fundamental en algún partido clave) han sido evidentes. Tomic es el caso opuesto a Fisher, grande en ataque pero flojo en defensa; si quiere llegar a ser el pívot que anuncian sus movimientos de pies debería ganar los kilos suficientes como para no ser ninguneado en defensa por pívots bastante inferiores a él, aun así debe ser una de las primeras de futuro. Begic fue fichado, ahí acaba su aportación.

Entrenador: ¿¿Realmente ficho el RM a uno de los entrenadores más laureados del baloncesto FIBA?? La labor de Messina ha sido una constante decepción, la constatación de los augurios de un paupérrimo primer año, una muestra más de que el cargo estaba por encima del hombre. Su salida, articulada de una manera más propia de un ladrón que de un entrenador de primer nivel, fue un fiel reflejo de la absoluta pérdida de autoridad e identidad del italiano. La labor de Molin, mas allá de que consiguiese clasificar al equipo para la Final Four, la resumiría en una frase: autogestión por parte del vestuario. El Madrid debe encontrar un técnico que sea capaz de ganar partidos con sus decisiones, que se haga respetar antes los árbitros y tenga la capacidad de innovación suficiente para sorprender a otros entrenadores en un deporte cada vez mas influenciado por el scouting.

A pesar de que aún quedan los play off por delante y de que únicamente un par de equipos pueden plantearle verdaderos problemas al equipo blanco es momento de empezar a pensar en la siguiente temporada. ¿Cuál es vuestra opinión?