viernes, 3 de mayo de 2013

Conclusiones a botepronto de las semis de la UCL

1. Control de balón: con los dedos de una mano se pueden contar las ocasiones en las que un jugador del Borussia ha perdido un balón por un mal control. El RM no puede decirlo mismo, ni siquiera algo parecido. Cada control orientado ha supuesto una ventaja notoria para los alemanes, imperiales en este apartado.

2. Gundogan: dueño y señor de la eliminatoria, aparentemente escondido tras los Gotze, Reus, Lewandoski o Hummels, el mediocampista de origen turco ha sido el dominador del mediocampo. La jugada que casi acabo en gol en Dortmund fue antológica, al nivel de toda su eliminatoria. Xabi Alonso se vio absolutamente sobrepasado por el que, dicen, que puede ser su sucesor en el RM.

3. Lewandoski: goleador en Dortmund, fajador en Madrid. El polaco desnivelo la semifinal con un partido de ida para enmarcar, no solo por sus cuatro goles sino por la infinidad de recursos ofensivos de los que hizo gala. En Madrid a pesar de fallar las ocasiones que tuvo fue un continuo dolor de cabeza para la defensa blanca. Su duelo con Ramos nos transporto al futbol de otra época, a los emparejamientos Rivaldo-Hierro o Camacho-Cruyff.

4. Espíritu de campeón: la derrota del RM no puede empañar el honor del bando vencido. Tras una derrota sonrojante en Alemania el convencimiento de plantilla y jugadores hizo temblar los cimientos del templo madridista. Perder es una posibilidad, hacerlo mientras tu enemigo suda sangre es un orgullo. El RM debe aprender de esta semifinal que partidos fuera de casa como el de Dortmund tiran un año por la borda.

5. Baño táctico: tanto ofensiva como defensivamente los alemanes parecían haber estado esperando este partido toda su vida, su juego alegre hacia delante y sacrificado en el marcaje zonal e individual en la parte trasera recordaba a un engranaje milimétrico. Klopp se comió a Mourinho, que no fue capaz de ninguna innovación para cambiar el signo de los partidos, la épica vivía en el ADN del RM mucho antes de Mou.



1. Estado físico: la sensación de ver a hombres jugando con preadolescentes inundo tanto el partido de Múnich como el de la ciudad condal. La gestión de los esfuerzos y la planificación en el FCB deben ser revisadas, ya que con una liga “ganada” desde Enero no es admisible un bajón físico tan generalizado en el momento cumbre de la temporada.

2. Cambio de ritmo: el FCB ha mostrado que jugando a su manera ha sido el mejor de Europa pero aun así, no es admisible que el equipo no sea capaz de cambiar su mirada cuando las circunstancias lo requieren. Una plantilla como la del Barça debe tener jugadores que aporten cosas distintas a los habituales. El FCB los tiene (Tello, es el máximo exponente) pero no ha sabido/querido/podido utilizarlos.

3. Pique: si hay un solo jugador del equipo catalán que sale reforzado ese es Pique. no tanto en su faceta deportiva, en la cual lleva años demostrando su valía, sino como jugador bandera del equipo, ese hombre con personalidad capaz de levantar la voz y convencer al resto de que se puede llegar nadando a la otra orilla.
4. Gol: el FCB necesita una manera de acercarse al gol, hasta ahora todos los caminos llevaban a Messi, que siempre estaba listo, pero que ocurre cuando el argentino no está… Una plantilla con Cesc, Villa, Tello, Alexis, Thiago, Iniesta, tiene gol suficiente ¿sí o no? Cuando no eres capaz de saltar un muro quizá debes intentar rodearlo, o simplemente tirarlo.

5. Plantilla: el Bayern ofrece la imagen de los equipos grandes de siempre, esa mezcla de seguridad, fuerza y efectividad que hace que los demás equipos parezcan de una división inferior cuando se les enfrentan. Además tiene una plantilla meteórica, si se lesiona Kroos sale Muller, si no juega Madzukic esta Mario Gomez, si falta Dante juega Van Buyten, si Javi Martinez baja el ritmo aparece Luiz Gustavo. Sin duda, LA MEJOR PLANTILLA DE EUROPA.