No desprecies a nadie; un átomo hace sombra.
Pitágoras de Samos
Año tras año se repite la misma canción, sorteo tras sorteo excepto en contadísimas ocasiones, los rivales de los equipos españoles en Europa se valoran con una ligereza y un desprecio ridículos. La estadística no existe pero en ningún país sería superior el ratio “nos consideramos favoritos-nos mandan para casa” y esto abarca a todos los clubes y a la selección. No nos olvidemos de aquella famosa portada de Marca sobre la jubilación de Zidane y el resultado que se dio justo después, simplemente como un ejemplo.
En esta última ronda de las competiciones europeas este caso se ha llevado hasta el extremo. Podríamos decir que las reacciones y análisis antes de los partidos fueron estas: